martes, noviembre 30, 2010

Encuentro 2.0 (Parte 1)

- ¡Un seguidor nuevo! – exclamó Carlos alegrándose de ello - ¿Quién será?

Carlos miró el perfil de ese nuevo seguidor, se llamaba @nubeazulina. “Bonito nombre”, se dijo, y en seguida leyó su biografía:

“De la rutina al cambio sólo hay una paso, eres tú quien tiene que darlo”.

Esa frase le cautivó y Carlos decidió seguirla también para poder conocerla mejor, pues tenía pocos conocidos en su página de Twitter. Ella se llamaba Laura, no indicaba su apellido como muchos otros ya lo hacían. En su avatar lucía una hermosa violeta africana en plena primavera.

Pasada una hora, Carlos decidió hablar con ella mediante una mención:

@libredemales: Bienvenida a mi TL @nubeazulina. Hermoso avatar y más hermosa bio.

violeta-africana

Llamaron a la puerta y Carlos fue a abrirla, estaba esperando a un mensajero y, en efecto, era él. Mientras, le entregaban el paquete, las vecinas de Carlos entraron en su casa, una de ella saludó con un tímido “Hola”, Carlos no las conocía, pero tampoco al resto de sus vecinos, tan sólo al presidente de la comunidad, sobre todo después de aquel cobro exagerado de la cuota.

Al fin, Carlos volvió a su mesa con su ordenador y comprobó el correo y todas sus cuentas sociales. En Twitter había una mención:

zapatoconalas@nubeazulina: @libredemales Gracias por seguirme, te seguí porque me gustó mucho tu avatar del zapato con alas.

Al instante, Carlos volvió a contestar:

@libredemales: @nubeazulina Ya te lo he dicho, pero me cautivo tu bio, es justo lo que necesito.

@nubeazulina: @libredemales Y por qué no lo haces?

@libredemales: @nubeazulina No lo sé. Creo que tendré que hacerlo.

Pasaron los días y las conversaciones entre Carlos y Laura fueron en aumento. Empezaron a saber uno del otro: Laura era funcionaria en un juzgado de guardia y Carlos era policía. Ambos eran asiduos al teatro, aficionados de equipos rivales y lo más importante vivían en la misma ciudad: Barcelona. Aunque por vergüenza o recelo, aún no se habían enseñado su aspecto real, así que seguían mostrándose los avatares de la violeta africano y el zapato con alas.